La realidad generalizada con respecto al comportamiento de los precios de la energía provoca una predicción marcada, no sólo por el mercado energético, sino también por la situación geopolítica y meteorológica que incide directamente en la volatilidad del mercado. Se ha llegado a afirmar que en 2023 los precios irán al alza, con base a que los precios de los combustibles continuarán altos y a que contaminar seguirá saliendo caro con el CO₂ en tendencia alcista. Esta situación dependerá, entre otros aspectos, de cómo avance la instalación de nueva capacidad renovable y la evolución de las tecnologías de almacenamiento.
La mejora en eficiencia económica y energética de las operaciones, el mantenimiento y mejora de activos en servicio y la optimización de diseño serán cada vez más atractivos, ya que no tendrían cabida una serie de medidas de ‘abaratamiento del derroche’ sin acción preventiva y predictiva, en el mantenimiento de los activos productivos.
Fuente: https://www.fcirce.es/noticias/las-9-tendencias-energeticas-que-marcaran-2022